UN INTENTO POCO SERIO DE EXPLICAR QUE DEMONIOS HAGO EN ESTE MUNDO...
martes, 16 de junio de 2026
7 DIAS DE 1809: Y TRAS LA TORMENTA DE FUEGO, LA TORMENTA DE AGUA Y EL FINAL
viernes, 12 de junio de 2026
7 DIAS DE 1809: EL MOMENTO DECISIVO
Es el medio día del 19 de abril, y mis pensamientos eran que visto lo inoperante del austriaco en Eckmuhl y Regensburg, y visto que ya el IIIC francés entre Siegenburg y Rohr parece una posición solida, y además con fuerzas francesas apuntalando la tumba en la izquierda en Mainburg, las mejores opciones del comandante austriaco pasaban por una retirada hacia el sur de Eckmuhl con sus fuerzas, pero...
jueves, 23 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809: EL MUELLE
La mañana del 19 de abril amanece con lluvia, el efecto es que no hay avances despues de los combates, cosas del tiempo.
El enemigo prosigue sus operaciones, en su izquierda Hiller amenaza ya Mainburg, mientras que en su derecha, a pesar de la falta de suministros, el IV cuerpo austriaco sigue presionando mis pantallas de caballeria ligera, ya esta en el cruce de Eckmuhl, ahora podra decidir ir al norte a decidir el asedio en Regensburg, o bien ir al centro y amenzar el flanco y retaguardia de mi precaria linea defensiva.
En el centro, Hohenzollern avanza con todo su cuerpo sobre Pattendorf, donde solo tenia caballeria ligera que se retira presta ante la demostracion de fuerza austriaca. Pero la accion mas decidida es en la carretera hacia Siegenburg donde el bravo Luis se lanza con escasas fuerzas contra mis dos divisiones francesas, y con arrojo las hace retroceder, agradeciendo la lluvia y que no pueda aprovechar mi retirada, la situacion en torno a Siegenburg es tal como la de un muelle.
Ademas, fuerzas enemigas arriban a la zona, presiento que son los granaderos austriacos y su reserva de caballeria, y quizas el mismo Carlos.
Ante esta tesitura, y desconociendo la entidad de las fuerzas enemigas en la zona de Siegenburg, decido ceder terreno para ganar tiempo y fuerzas. Mi nuevo muro defensivo va desde Siegenburg donde hay casi dos divisiones bavaras, y una division de coraceros, St.Hilarie en el centro con Napoleon y una division de coraceros de St.Sulpice. El sur del dispositivo lo cierra Pire quizas en una posicion expuesta, y Morand que se esta tornando en mi division apagafuegos, que se posiciona en Rohr junto a la caballeria de Pajol.
Este debil dispositivo, tiene a Friant y mas caballeria en reserva, el cuerpo de Vandame que esta arribando a Siegenburg, y Gudin que proteje el flanco. Ademas Oudinot ya marcha y esperamos que amenace antes de acabar el dia el avance de Hiller que necesito no llegue a la zona de Siegenburg.
Veremos que nos depara el medio dia, parece que el cielo quiere abrir...
¡¡¡AVE¡¡¡
jueves, 16 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809: CIEN CARROS DE VIVERES
Llega la tarde, y el ejercito austriaco entra en un letargo inusitado, uno tras otro, sus cuerpos fallan sus tiradas de activacion, Hiller falla, en Eckmuhl las tropas enemigas detienen su avance, y lo mejor de todo, las fuertes fuerzas en Rottenburg fallan su activacion. Esto me dara un aire seguro, Carlos presumo esta en el norte, implicado en la toma de Siegenburg, de hecho es Ludwig el unico en activarse, entonces el enemigo se lanza a un ataque contra mi muro, sin duda pretendiendo ganar tiempo, algunas fuerzas sigen al norte, pero presumo que Carlos ha marchado al sur, a Pfaffenhausen, para activar a los reticentes en Rottenburg. Ahora, dos divisiones algo usadas austricas, se lanzan contra dos divisiones francesas bien posicionadas, mientras que un escuadron de ulanos tantea las posiciones de mis bavaros al este de Siegenburg.
El desenlace resulta logico, los ulanos al descubrir a la division de Wrede, vuelven grupas, St.Hilarie repele facilmente el ataque de la division de Lindenau aun con el apoyo de la brigada Radetzky. Mientras que Morand, detiene primero y despues destroza el ataque de la brigada Schustek que resulta eliminada.
En Regensburg, el bravo 65 de linea soporta ya el asedio de todo el cuerpo austriaco al norte del Danubio.
Ahora viene la disyuntiva, debo aprovechar este reves, y lanzar mis fuerzas al contraataque, o aprovecho ademas que ahora viene la noche, para posicionarme mejor a la espera de tener mas igualdad de fuerzas, viendo la incapacidad enemiga para coordinarse??? Opto por la cautela,
En Vohburg tengo un atasco con Demont, y la caballeria pesada, decido enviar al mismo Emperador a resolver esto. Davout y Oudinot mantienen el muro, ademas de cubrir el sur con caballeria ligera, por la mañana dispondre de una division de coraceros, ademas la infanteria de Gudin por fin se mueve y ya esta en Teugn, con lo que podra auxiliar en la zona de Eckmuhl. El regimiento de Guyon es enviado en marcha a Regensburg, mientras que lo que queda del IIIC de Davout esta ya proximo a abandonar el norte del Danubio. En el este, Vandame con los wurtenburgueses va en marcha hacia la zona de Siegenburg, y mi caballeria bavara aun se interpondra en futuros avances del cuerpo de Hiller.
Y al final, es cuando ocurre la epica, en las cercanias de Landshut, los jinetes del escuadron Konig bavaros llevan un tiempo ociosos, su jefe sopesa las opciones, permanecer asi, o seguir la pista de las fuerzas austriacas que han marchado al norte, por si hubiera ocasion de sorprenderles, y quien sabe...
Tras una larga marcha, al norte de un villorrio de nombre Lindhart, apenas puede creer lo que ven sus ojos, todo el tren de suministros de las fuerzas austriacas que marchan al norte, sin escolta a la vista, solo puede pedir a sus hombres, que destruyan mas que saqueen, gracias a su accion las fuerzas que dependen de este tren de bagaje lo van a pasar mal. La sopresa es mayuscula al ver la carga de los cheavuxleger bavaros, los sirvientes de los carros huyen, le caos es total, media hora depues, la totalidad de la impedimenta austriaca del IVC esta destruida.
Finalmente llega la noche, el cuerpo de Vandame ya esta a unas horas de marcha del frente, Friant y la caballeria ligera del IIIC esta ya al sur del Danubio, el emperador ha enviado una orden de marcha a la division bavara de guardias para que acuda a Mainburg.
Creo que ha sido un buen cierre de turno, quizas se hubiera podido incrementar la presion en el enemigo, pero mis fuerzas son justas, y si las pierdo no tengo reservas. Mañana 19 de abril, el enemigo sin duda saldra de su letargo, pero ya tendre casi el doble de fuerzas de las que tenia hoy para parar sus acometidas y si es posible contraatacar para eliminarlo.
¡¡¡AVE¡¡¡
sábado, 11 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809: EL MURO
martes, 7 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809: CONCENTRACION BAJO PRESION
17 de abril – Turnos 4 a 7
El segundo día de campaña comienza a definir con mayor claridad las intenciones de ambos bandos. Ya no se trata solo de ganar tiempo, sino de dónde y cómo se producirá el choque principal.
El avance austriaco continúa, pero sin urgencia. Sus fuerzas progresan en varios ejes:
- Hiller avanza paralelo al Abens hacia Siegenburg
- Rosenberg se aproxima al centro
- El grueso continúa cruzando el Isar en Landshut
Un movimiento clave aparece en el este: las fuerzas que podían amenazar Regensburg abandonan esa opción y marchan hacia el centro. La intención es clara: concentrar el ejército en el eje Pfeffenhausen–Rottenburg.
Esto me libera.
Desde Regensburg comienzo a desplazar el III Cuerpo sin temor inmediato. St. Hilaire inicia la marcha, seguido por Davout y Morand. La guarnición queda asegurada con el 65º de línea, manteniendo el suministro y cerrando el paso desde el norte del Danubio.
En el oeste, los bávaros empiezan a moverse. No buscan combatir, sino incomodar y fijar a Hiller.
Mediodia (Turno 5)
La fragilidad de mi pantalla queda expuesta.
Al norte de Landshut, la caballería ligera bávara es atacada. Los chevaulegers de Taxis logran retirarse, pero las fuerzas de Minuzzi no corren la misma suerte. Parte consigue replegarse hacia Lindhart, pero otra queda aislada y es destruida.
El mensaje es claro: el enemigo deja de tantear y empieza a actuar con decisión.
Además, ya hay fuerzas austriacas en Pfeffenhausen. El tiempo que estaban perdiendo empieza a recuperarse.
Tarde (Turno 6)
Intento responder con una acción audaz.
La caballería ligera bávara trata de sorprender la retaguardia de Hiller. Sin embargo, la columna austriaca está bien protegida. La operación fracasa y obliga a retirarse.
Mientras tanto, el plan enemigo queda completamente expuesto.
Los austriacos avanzan en cinco ejes:
- Hiller hacia Mainburg–Siegenburg
- Una columna al norte de Pfeffenhausen (la más peligrosa)
- Otra aproximándose a Rottenburg
- Un eje hacia Eckmühl
- Fuerzas desde el este que convergen hacia ese mismo punto
No es un avance desordenado. Es una concentración progresiva.
Noche (Turno 7)
Mi despliegue intenta ganar tiempo y generar incertidumbre.
St. Hilaire se sitúa adelantado, en la ruta al norte de Rottenburg. Está expuesto, pero confío en que el enemigo no arriesgue un ataque decisivo sin claridad sobre mis fuerzas.
Wrede queda en posición intermedia, preparado para reaccionar. Todo depende ahora de que Lefebvre active y pueda influir sobre el avance hacia Siegenburg.
Morand se aproxima para apoyar, pero la fricción vuelve a aparecer: varias unidades fallan sus activaciones y permanecen inmóviles.
La caballería bávara ha cumplido su función, pero su desgaste es evidente. Probablemente será un sacrificio necesario.
Balance del día
El día 17 no se decide por combates decisivos, sino por posicionamiento y ritmo.
El enemigo ha dejado clara su intención: concentrar y avanzar con presión creciente sobre el centro.
Yo, por mi parte, he logrado empezar a concentrar, pero aún de forma incompleta y bajo una constante limitación: las activaciones.
Mirando al 18 de abril
La situación es inestable.
Si el mando austriaco actúa con decisión, el punto crítico está claro: el norte, en torno a Pfeffenhausen y Rottenburg.
Ahí podría intentar romper antes de que mi concentración sea efectiva.
Si fuera yo quien estuviera al otro lado, no dudaría.
Pero ahora, la decisión no es mía.
¡¡¡AVE¡¡¡
domingo, 5 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809: Los austriacos cruzan el Isar
16 de abril – Turnos 1 y 2
Primer contacto
La campaña arranca a las 11:00 del 16 de abril. No hay aún grandes maniobras, pero sí decisiones que condicionan todo lo que vendrá después.
Mi prioridad es clara: ganar tiempo para concentrar.
Turno 1 (11:00)
En Regensburg, Davout permanece con la división de St. Hilaire. La tentación de marchar hacia el sur para enlazar con Lefebvre es evidente, pero la presencia austriaca al otro lado del Danubio aconseja prudencia. Sin información clara y con el resto del III Cuerpo aún en camino, decido contemporizar.
Más al oeste, la división de Demont asegura Ingolstadt. Su papel es pasivo por ahora, pero su destino es evidente: reforzar a Davout en cuanto la situación lo permita.
El VII Cuerpo bávaro de Lefebvre sigue disperso. Es una fuerza útil, pero mal posicionada para responder con rapidez.
En el sur, la situación se deteriora rápidamente.
Las fuerzas de Hiller cruzan el Isar por Moosburg, mientras que en Landshut el cuerpo de Ludwig se lanza al cruce con decisión. La división de Deroy, sin órdenes directas, depende de su iniciativa para reaccionar.
No lo consigue.
Queda fijada en posición y acaba enfrentándose al cuerpo de Ludwig prácticamente al completo. Resiste con dureza, pero termina siendo sobrepasada. La división queda diezmada, aunque no sin infligir pérdidas serias —la división de Reuss-Plauen también resulta muy castigada.
Ambas formaciones quedan fuera de combate temporalmente.
El efecto operativo es inmediato: el camino hacia el norte queda abierto, defendido únicamente por una débil pantalla de caballería ligera bávara.
Turno 2 (17:00)
Intento recomponer la situación, pero el sistema vuelve a mostrar su fricción.
Wrede debía marchar al sur para apoyar a Deroy. Sin embargo, al llegar a Rohr y recibir noticias de la derrota en St. Nicolas, la división se detiene. La activación por iniciativa propia vuelve a fallar. No hay movimiento.
La caballería ligera bávara en Pfaffenhofen consigue activarse parcialmente, pero su capacidad de influencia es limitada.
Al norte, al menos, hay progreso: Demont inicia su avance hacia Vohburg, acercándose a Davout.
Pero en conjunto, el balance del día es claro: he perdido la iniciativa en el sur.
Situación al anochecer
Durante la noche consigo reagrupar los restos de Deroy con Lefebvre en torno a Abensberg. Es un alivio parcial, pero la fuerza está muy degradada.
El despliegue austriaco, en cambio, es cada vez más sólido:
- Hiller ha cruzado por Moosburg
- Ludwig controla Landshut
- Hohenzollern se prepara para cruzar
- Rosenberg ya lo ha hecho y avanza hacia el norte, en dirección a Pfeffenhausen y Rottenburg
La presión sobre el eje central es evidente.
Balance del día
No ha sido un problema de planificación, sino de ejecución. La falta de órdenes y las activaciones fallidas han impedido reaccionar a tiempo en el punto crítico.
El sistema empieza a imponer su lógica: sin control sobre el ritmo de activación, las decisiones llegan tarde o no llegan.
El problema ahora es más serio:
Los austriacos han cruzado el Isar en fuerza.
Mi ala sur está debilitada.
Y Davout sigue sin estar concentrado.
Mañana decidirá si esto es solo un revés inicial…
o el principio de un colapso.
¡¡¡AVE¡¡¡
jueves, 2 de abril de 2026
7 DIAS DE 1809... DISPOSICIONES INICIALES
DISPOSICIONES INICIALES
La campaña comienza lejos de cualquier batalla decisiva. No hay aún grandes choques, ni maniobras espectaculares. Solo posiciones dispersas, órdenes poco claras y un problema inmediato: la concentración del ejército.
El mapa recoge el espacio operativo entre el Danubio y el Isar. Un terreno que, en estos primeros compases, no favorece a los franceses.
Las fuerzas disponibles son escasas y, lo que es peor, están dispersas. Los contingentes bávaros de Lefebvre se encuentran extendidos cubriendo los cruces del Isar. Su misión no es detener al enemigo —no pueden—, sino ganar tiempo. Cada turno que resistan será crítico.
Más al norte, en Regensburg, se encuentra el III Cuerpo de Davout. Una de las mejores formaciones del ejército, pero en una situación comprometida. Órdenes imprecisas le mantienen indeciso: actuar al norte del Danubio o cruzar al sur. Mientras duda, el enemigo avanza.
La situación es clara. El ejército francés no está concentrado. Y sin concentración, no hay superioridad.
A pesar de esta posición inicial, la historia tomó otro rumbo.
El avance austriaco fue lento. La resistencia bávara, unida a problemas de coordinación y a la falta de energía en el mando, permitió a los franceses ganar un tiempo precioso.
Napoleón reaccionó con rapidez, movilizando la Grande Armée hacia el punto crítico.
En el sur, el movimiento de Masséna condicionó a Hiller, cuya respuesta fue pasiva. Incapaz de coordinarse eficazmente, terminó replegándose al sur del Isar.
Mientras tanto, Davout resolvió su indecisión. Tras reunir su cuerpo, cruzó al sur del Danubio y marchó hacia el oeste en busca de la concentración con el resto del ejército.
El primer choque serio se produjo en torno a Tann-Hausen. Aunque superiores en número, los austriacos atacaron de forma fragmentada, sin lograr imponerse.
La presión francesa obligó a una retirada hacia Eckmühl, donde se libró la batalla decisiva. La llegada de Masséna desde el sur resultó determinante para inclinar el combate.
En paralelo, Regensburg cayó en manos austriacas, abriendo una vía de retirada. La retirada general se cubrió con una intensa acción de caballería que permitió al ejército austriaco escapar y evitar su destrucción.
Pero esa es la historia.
Esta partida comienza antes de que todo eso ocurra.
Mi despliegue reproduce la misma debilidad inicial: fuerzas dispersas, una pantalla bávara insuficiente y un Davout todavía aislado en Regensburg.
No hay garantías de que los austriacos avancen con lentitud.
No hay garantías de que Masséna llegue a tiempo.
No hay garantías de que Davout consiga escapar.
Solo hay una certeza:
Si no logro concentrar el ejército con rapidez, la campaña puede decidirse antes incluso de que empiece.
Mis intenciones son no esperar la concentracion del III Cuerpo de Davout, y mandarlo raudo al encuentro de Lefevre, una concentracion en la zona de Siegenburg, Rohr, Rottenburg, Pfeffenhausen.
Veremos que ocurre, mi rival es Kenneth Portner, que es un veterano wargamer y conoce la historia y seguro que no querra repetirla tampoco.
¡¡¡AVE¡¡¡
lunes, 30 de marzo de 2026
Siete días para decidir un imperio: inicio de campaña en 7 Days of 1809
Hay campañas que se recuerdan por sus batallas, y otras por la sensación constante de que todo puede torcerse en cualquier momento. La de 1809 pertenece claramente a este segundo grupo.
En abril de ese año, el equilibrio de poder en Europa vuelve a ponerse a prueba. Austria, decidida a aprovechar lo que percibe como una debilidad francesa tras años de guerra continua, lanza una ofensiva contra el imperio napoleónico. Napoleón, lejos de estar plenamente preparado, se ve obligado a reaccionar con rapidez, reuniendo fuerzas dispersas y confiando —como tantas veces— en su capacidad para recomponer el caos inicial.
Este es el punto de partida de nuestra campaña en 7 Days of 1809, uno de los títulos de la serie “Days of Decision” de OSG. Un sistema que, más que recrear batallas aisladas, busca capturar el flujo operativo de una campaña: marchas forzadas, órdenes que llegan tarde, cuerpos que no están donde deberían, y decisiones que se toman con información incompleta.
Aquí no se trata únicamente de mover fichas sobre un mapa. Se trata de gestionar tiempo, incertidumbre y fricción. Las unidades no responden de forma instantánea, los planes rara vez sobreviven al primer contacto, y la coordinación —esa palabra tan limpia en los libros— se revela como un problema constante.
En esta partida asumiré el papel francés. Sobre el papel, una fuerza formidable. En la práctica, un ejército disperso, con líneas de comunicación tensas y la necesidad urgente de concentrarse antes de que el enemigo pueda explotar la situación. Al otro lado, Austria no es un rival pasivo: actúa con iniciativa, presiona, y busca tomar ventaja y ritmo antes de que Napoleón pueda imponer el suyo.
La situación inicial, por tanto, es de desequilibrio dinámico. Ningún bando parte con una ventaja absoluta. Francia tiene potencial; Austria, oportunidad. Y entre ambos, una carrera contra el tiempo.
Este blog no será una simple crónica de movimientos. La intención es reconstruir la experiencia de la campaña: qué se sabe en cada momento, qué se cree saber, y por qué se toman determinadas decisiones. Porque si algo define a este sistema —y, en buena medida, a la guerra napoleónica real— es la distancia entre la realidad y la percepción de la misma.
Durante los próximos días (y entradas), seguiremos el desarrollo completo de la campaña. No como un relato omnisciente, sino desde dentro de la niebla: con dudas, errores, y, ocasionalmente, aciertos.
La partida ha comenzado. Y como en 1809, nadie tiene aún claro cómo terminará.
¡¡¡AVE¡¡¡
En abril de ese año, el equilibrio de poder en Europa vuelve a ponerse a prueba. Austria, decidida a aprovechar lo que percibe como una debilidad francesa tras años de guerra continua, lanza una ofensiva contra el imperio napoleónico. Napoleón, lejos de estar plenamente preparado, se ve obligado a reaccionar con rapidez, reuniendo fuerzas dispersas y confiando —como tantas veces— en su capacidad para recomponer el caos inicial.
Este es el punto de partida de nuestra campaña en 7 Days of 1809, uno de los títulos de la serie “Days of Decision” de OSG. Un sistema que, más que recrear batallas aisladas, busca capturar el flujo operativo de una campaña: marchas forzadas, órdenes que llegan tarde, cuerpos que no están donde deberían, y decisiones que se toman con información incompleta.
La situación inicial, por tanto, es de desequilibrio dinámico. Ningún bando parte con una ventaja absoluta. Francia tiene potencial; Austria, oportunidad. Y entre ambos, una carrera contra el tiempo.
Este blog no será una simple crónica de movimientos. La intención es reconstruir la experiencia de la campaña: qué se sabe en cada momento, qué se cree saber, y por qué se toman determinadas decisiones. Porque si algo define a este sistema —y, en buena medida, a la guerra napoleónica real— es la distancia entre la realidad y la percepción de la misma.
Durante los próximos días (y entradas), seguiremos el desarrollo completo de la campaña. No como un relato omnisciente, sino desde dentro de la niebla: con dudas, errores, y, ocasionalmente, aciertos.
La partida ha comenzado. Y como en 1809, nadie tiene aún claro cómo terminará.
¡¡¡AVE¡¡¡
domingo, 4 de marzo de 2018
EL SINDROME BONAPARTE
Que el afamado general corso Napoleón Bonaparte puede considerarse una de las mayores mentes militares de la historia de la humanidad, ni quiero yo pecar de exagerado ni tampoco voy a ponerme la medalla de descubrir la piedra roseta, esta claro.
Napoleón era un genio y su genialidad ha trascendido a su época. Hoy en día, todo o casi todo el mundo sabe que fue un general que domino una época. Lo que no sabe todo el mundo es la magnitud o la forma en la que ejerció este dominio.
Bonaparte no ganaba por tener las mejores tropas, tener mas soldados que el rival o tener mas suerte, que de todo eso también hubo a veces. El genio de Napoleón consistía en gran parte, en manejar un ejercito que variaba entre los cien mil y los mas de medio millón de hombres.
Alguno dirá, "Vale hombre, que complicación...", pues si querido y escéptico amigo. Hagamos un ejercicio de empatía con el corso, que esta de moda esto de empatizar. Imaginamos mes de agosto, familia de 3 hijos mas pareja, vamos a pasar el día en la playa, hay que preparar la logística... fácil ¿eh?. Ahora imagina esa playa a miles de kilómetros, que has de recorrer a pie y en caballo, y tu familia sois doscientos cincuetamíl hermanos. Cambia la cosa, ¿verdad? ademas, telepórtate temporalmente al siglo XIX, con los burguer kings y pizza huts que habían entonces.
Tal era así, que los ejércitos en campaña, devastaban las zonas por donde transcurrían, porque expoliaban la zona, imaginad lo que come un ejercito en marcha, caballos y hombres claro. Por eso los ejércitos medievales no campeaban en invierno, por eso se inventaron los trenes de ejercito que abastecían en lo posible las necesidades del mismo, pero conforme creció el tamaño de los mismos, y creció la velocidad a la que estos se movían... amigo... la velocidad, esta era la maña secreta del viejo Bonaparte.
Como llego a decir un soldado francés de la época, "El emperador hace la guerra con nuestros pies en vez de con nuestros fusiles". Y es que Napoleón creo el concepto "Corps de Armee" , con el que fraccionaba su ejercito enorme en trozos manejables e independientes capaces de operar por si solos. Con esto reducía el "impuesto" sobre el terreno, ya que un avance lo hacia de múltiples direcciones, y aquí esta la clave de lo que fue Napoelón, era capaz de lograr que este ejercito se concentrase en un punto con gran precisión, justo para asestar el golpe a un oponente. Parece fácil, pero esto en la época de los Gps, teléfonos móviles y tal, imaginad una época donde los mapas aun se estaban haciendo, y donde los mensajes iban con un mensajero a caballo.
Pero el titulo de esta entrada contiene la palabra síndrome, se supone que tiene connotación negativa, y así es. Napoleón era buenísimo, pero sus generales, contando ciertas excepciones, no lo era tanto. Así, el enemigo, descubrió, que evitando enfrentarse a Napoleón, era muchísimo mas fácil vencer a sus generales. Puede parecer exagerado, pero la campaña alemana de 1812, que condujo al exilio de Bonaparte, fue así. Tres ejércitos enemigos intentaban converger sobre el gabacho, el atacaba y derrotaba a uno, pero los otros dos hacían lo propio con sus subalternos. Al final, agotado, fue vencido.
Toda esta alocución bonapartista, viene al caso de que ese síndrome, ese "yo lo hago todo y no delego, porque si delego mis subalternos son ineptos o incapaces de hacer lo que yo quiero o deben" es un mal que trasciende a Napoleón y se ve de pleno reflejado hoy en día.
Es al mundo deportivo al que concretamente quiero referirme mucho mas. Especificamente mas aun al amateur mundo del rugby. El amateurismo no tiene porque ser sinónimo de ineptitud, dejadez o incapacidad, y aunque no seas un profesional o no se te pague por trabajar como tal, no significa que tu no puedas buscar la excelencia en tu amateurismo. Y para lograr esto, y que no te pase lo que a Napoleón, has de ser un genio buscando y formando un equipo contigo, un equipo donde tus generales, no solo interpreten y ejecuten tus ideas y planes de manera aceptable, no. Tu equipo tiene que incluso superarte, hacer crecer tus planes, variarlos y mejorarlos para crecer y ser mejores en nuestros propósitos.
Rodearte de buenos compañeros, es mas importante incluso, que tener un buen plan de batalla, mucho mas.
¡¡¡ AVE ¡¡¡
martes, 8 de abril de 2014
NAPOLEON AT BAY (Cap.VI)
Estamos a 28 de enero, y el tiempo es pesimo, todo embarrado es un infierno transitar por los caminos franceses.
En este turno, me llegan algunos refuerzos de importancia. Por el norte hace aparicion el general Tetterborn con dos mil cosacos, se dirije al sur tras los pasos de McDonald, en la alocada marcha pierde la mitad de su fuerza por la crudeza del invierno y la rapacidad cosaca, en Reitel junto al Aisne, se detecta una fuerza enemiga, y la parada es obligada.
Por el este, bajo mando silesio, llega el general Yorck con ochomil infantes y dos mil jinetes, se dirige presto hacia St,Dizier.
Por el sur llega el comandante en jefe bohemio, el Principe Swcharzenberg, viene con la artilleria austriaca, y se dirige rapido hacia lo que sera el centro operativo bohemio en Trannes, pasado Bar sur Aube.
El resto de operaciones en el sur, intentan seguir el curso planeado a un coste elevado de puntos de orden, pero donde no doy una orden, la inoperancia e ineptitud de mis generales frustra mis planes. Asi Frimont se dirije raudo a Troyes donde se encuentra el general Gerard, pero Gyulay se queda cogiendo caracoles, lo mismo le pasa al bueno de Wrede, abandonado en su movimiento al norte por los wurtemburgueses. Por el noreste asoman ya las primeras tropas silesas en el movimiento de union planeado entre ambos ejercitos.
En la zona silesia, Schverbatov sigue inoperante al no recibir orden, decido perseguir a Victor, con Blucher y la caballeria de Phalen, dejo tropas y amaso mas en St.Dizier a la vez que comienzo a mandar tropas al sur del Marne. La sorpresa es mayuscula cuando tras el huido Victor aparecen otras fuerzas gabachas, no me fio un pelo asi que inicio una retirada que consigo aun conste elevado, 3 mil infantes, mil de caballeria y mil de artilleria. Es demasiado pero me ha podido el miedo...
Aqui se muestra los movimientos en el norte...
El resto de perdidas han sido mil hombres en Yorck, mil en Wrede, Karpov que pierde mil ginetes, y tres mil hombres en Guylai, es una sangria, hay que moverse mucho menos... veremos el proximo turno.
¡¡¡AVE¡¡¡
martes, 11 de marzo de 2014
NAPOLEON AT BAY (Cap. V)
En primer lugar catastrofica eleccion de la colocacion del Centro de Mando del ejercito de Blucher, hace que gran parte de sus fuerzas deban moverse por iniciativa propia, y ya os adelanto que son muy malos. Ademas, hay barro, y moverse mucho por esas carreteras, decir carreteras es un insulto a la inteligencia, por esas sendas embarradas es brutal para la moral de la tropa que deserta rapido.
Asi en el sur, hemos detectado a Gerad en las inmediaciones de Troyes, asi que envio dos cuerpos a toda pastilla, mientras que Karpov y sus cosacos cierran el paso al oeste, pero ya se ve como Gyulay sufre retrasos y no acompaña a Frimont, ademas todos estos movimientos, tendran como consecuencia un brutal desgaste.
Los Wurterburgueses y Wrede con los bavaros tambien van fraccionados en pos de Briene, al norte se ha detectado a Grouchy. Esto da muestras de como no debe dirigirse un ejercito, fraccionado, con sus distintos cuerpos y partes a mas de un dia de marcha de unos con respecto a otros. Sometiendo al ejercito a estas terribles marchas en un invierno con caminos atestados de barro, supone un desgaste de mas de 12mil hombres en unos dias, una autentica escabechina.
Aqui tenemos una toma de la zona norte bohemia y el centro de operaciones silesio, y como se produce un choque en St,Dizier con el general Victor al mando de unos 8mil franceses. Aqui Blucher si consigue acumular fuerzas, mas de 20mil, a pesar del desgaste.
Aqui vemos la batalla en cuestion, Victor pierde la mitad de su fuerza y se retira desmoralizado, es una buena victoria pero de la que no sacamos conclusion positiva como se vera mas adelante.
Hemos conseguido tomar St.Dizier, el que se supone seria el cruce de nuestras fuerzas hacia el suroeste. Ahora queda la duda en si seguir presionando a Victor hacia el oeste, o cruzar abajo. Proximo turno sera de barro tambien, y el centro de operaciones silesio debe empezar a funcionar.
Lo veremos...
Un saludo.
viernes, 13 de diciembre de 2013
NAPOLEON AT BAY (Cap.IV)
Habiamos dejado la campaña y nuestros planes ultimados, las ordenes dadas, y todo dispuesto para liberar Europa del ogro corso. Pero tal y como alguien dijo, los planes planes son...
He de decir, que la vida ha querido que atraviese una epoca de la misma en la que no dispongo de mucho tiempo para juegos y entretenimientos. El tiempo es limitado, y otras aficiones copan demasiado, pero no he querido dejar este juego, porque la verdad es apasionante el sistema y la niebla que impone, el trabajo de Edgar como arbitro es simplemente de lujo. Quiero pedir disculpas a mi compañero de partida y al arbitro por los retrasos en los que incurro, y en quizas no dedicarle todas las horas que este pedazo de simulacion requiere.
En esta toma vemos las operaciones del ejercito bohemio. El amigo Mortier al que teneis en el retrato de arriba, no dudo que saldra por patas, pero habra que verlo, no? para ello destinare el grueso de mis fuerzas en masa en su persecucion, van al maximo de su paso, sin forzar la marcha. Los wurtemburgueses pierden mil hombres entre desertores y tullidos por el frio. Wrede es mandado al norte, para luego torcer a la izquierda perdiendo otros mil hombres en la marcha, intentaremos apantallar a la fuerza principal a la vez que proteger el aislado CoC del ejercito silesio que se vislumbra arriba.
Esto deberia de servirme de leccion, esto y las perdidas por marcha, pero como veremos aun necesitare lecciones mayores para curtirme en el mando de tropas.
Comenzamos nuevo turno, 26 y 27 de enero, y la nieve da paso al barro, que impondra mayor desgaste en las marchas como veremos proximamente. La inteligencia recolectada es muy escasa en la zona de Blucher, pero en el sur, se ha detectado que el General Gerard con aproximadamente un cuerpo de infanteria y caballeria acude al auxilio de Mortier, por lo que quizas si nos apresuramos...
¡¡¡AVE¡¡¡





































