jueves, 2 de abril de 2026

7 DIAS DE 1809... DISPOSICIONES INICIALES


DISPOSICIONES INICIALES

La campaña comienza lejos de cualquier batalla decisiva. No hay aún grandes choques, ni maniobras espectaculares. Solo posiciones dispersas, órdenes poco claras y un problema inmediato: la concentración del ejército.

El mapa recoge el espacio operativo entre el Danubio y el Isar. Un terreno que, en estos primeros compases, no favorece a los franceses.

Las fuerzas disponibles son escasas y, lo que es peor, están dispersas. Los contingentes bávaros de Lefebvre se encuentran extendidos cubriendo los cruces del Isar. Su misión no es detener al enemigo —no pueden—, sino ganar tiempo. Cada turno que resistan será crítico.

Más al norte, en Regensburg, se encuentra el III Cuerpo de Davout. Una de las mejores formaciones del ejército, pero en una situación comprometida. Órdenes imprecisas le mantienen indeciso: actuar al norte del Danubio o cruzar al sur. Mientras duda, el enemigo avanza.

La situación es clara. El ejército francés no está concentrado. Y sin concentración, no hay superioridad.


A pesar de esta posición inicial, la historia tomó otro rumbo.

El avance austriaco fue lento. La resistencia bávara, unida a problemas de coordinación y a la falta de energía en el mando, permitió a los franceses ganar un tiempo precioso.

Napoleón reaccionó con rapidez, movilizando la Grande Armée hacia el punto crítico.

En el sur, el movimiento de Masséna condicionó a Hiller, cuya respuesta fue pasiva. Incapaz de coordinarse eficazmente, terminó replegándose al sur del Isar.

Mientras tanto, Davout resolvió su indecisión. Tras reunir su cuerpo, cruzó al sur del Danubio y marchó hacia el oeste en busca de la concentración con el resto del ejército.

El primer choque serio se produjo en torno a Tann-Hausen. Aunque superiores en número, los austriacos atacaron de forma fragmentada, sin lograr imponerse.

La presión francesa obligó a una retirada hacia Eckmühl, donde se libró la batalla decisiva. La llegada de Masséna desde el sur resultó determinante para inclinar el combate.

En paralelo, Regensburg cayó en manos austriacas, abriendo una vía de retirada. La retirada general se cubrió con una intensa acción de caballería que permitió al ejército austriaco escapar y evitar su destrucción.


Pero esa es la historia.

Esta partida comienza antes de que todo eso ocurra.

Mi despliegue reproduce la misma debilidad inicial: fuerzas dispersas, una pantalla bávara insuficiente y un Davout todavía aislado en Regensburg.

No hay garantías de que los austriacos avancen con lentitud.
No hay garantías de que Masséna llegue a tiempo.
No hay garantías de que Davout consiga escapar.

Solo hay una certeza:

Si no logro concentrar el ejército con rapidez, la campaña puede decidirse antes incluso de que empiece.

Mis intenciones son no esperar la concentracion del III Cuerpo de Davout, y mandarlo raudo al encuentro de Lefevre, una concentracion en la zona de Siegenburg, Rohr, Rottenburg, Pfeffenhausen.

Veremos que ocurre,  mi rival es Kenneth Portner, que es un veterano wargamer y conoce la historia y seguro que no querra repetirla tampoco.

¡¡¡AVE¡¡¡

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Puris sermonis amator...

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